Caso de uso: energía solar para una antena repetidora sin red eléctrica
Cómo se dimensiona la energía de un sitio de telecomunicaciones aislado: por qué una carga constante de 24 horas se calcula distinto a una casa, cuántos días de autonomía hacen falta cuando no hay nadie en el sitio, y qué pasa con la batería a 45 °C dentro del gabinete.
Respuesta rápida: un sitio de telecomunicaciones aislado se dimensiona al revés que una casa. La carga es constante las 24 horas, no hay nadie para reaccionar si el banco queda bajo, y llegar cuesta. Por eso las dos variables que mandan no son los paneles: son los días de autonomía —calculados sobre el peor mes, no sobre el promedio— y la temperatura del gabinete, que define cuánto va a durar realmente el banco.
¿Qué tiene de distinto un sitio de telecomunicaciones?
Un repetidor en un cerro, alimentando un enlace y un puñado de equipos de red. No hay línea eléctrica cerca, no hay nadie en el sitio, y llegar implica una camioneta y medio día.
La diferencia con un puesto rural —que es el caso con el que más se lo confunde— está en el perfil de consumo. Una casa de campo consume a la mañana y a la noche, y si el banco queda bajo alguien apaga algo. Acá el consumo es plano y permanente, y no hay a quién avisarle.
Eso tiene una consecuencia directa sobre el diseño: no hay margen para racionar. En una casa, un mal día se resuelve usando menos. En una repetidora, un mal día es un enlace caído.
¿En qué orden se hacen las cuentas?
- 1. Consumo diario en WhAcá es más simple que en una casa, y por eso es más fácil de acertar: potencia del equipamiento × 24 horas. No hay ciclos ni estimaciones de uso. Lo que sí hay que sumar es todo lo auxiliar que se olvida: el monitoreo, la ventilación del gabinete y el consumo propio del inversor.
- 2. Banco de bateríasVa SEGUNDO, no cuarto. En un sitio sin personal el banco es lo que define si el servicio se cae o no, así que se calcula antes que los paneles: consumo diario × días de autonomía ÷ profundidad de descarga admisible.
- 3. PanelesContra las horas de sol pico del PEOR mes, más las pérdidas de cableado, temperatura y suciedad. Y con margen extra: acá los paneles no solo alimentan el consumo del día, también tienen que recargar el banco después de una racha nublada.
- 4. Inversor y reguladorAl final, y ajustado: sin picos de arranque, la potencia simultánea es prácticamente la carga nominal. Lo que sí importa es que tolere el rango de temperatura del sitio, que suele ser más amplio que el de una instalación urbana.
El orden invertido respecto de una instalación doméstica es lo más importante de esta guía. Poner el banco en segundo lugar, y no al final, es lo que evita el error clásico: llegar al banco con el presupuesto gastado y compensar bajando los días de autonomía.
¿Cuántos días de autonomía hacen falta?
Esta es la decisión que más plata mueve, y la que más se subestima.
En una instalación con gente, quedarse corto un día es una molestia. En un sitio sin personal, es una salida a terreno — y si el camino está feo por la misma lluvia que tapó el sol, puede no ser posible ese día.
Por eso la autonomía no se calcula sobre el promedio de días nublados sino sobre la racha más larga esperable en el peor mes, más un margen. Y conviene tener explícito, desde el diseño, qué pasa cuando ese margen se agota: si hay una carga que se puede sacrificar para estirar el resto, se define de antemano y se cablea aparte.
La alternativa honesta, cuando el presupuesto no llega, es dimensionar con menos autonomía y decirlo, dejando previsto el enganche para ampliar el banco. Lo que no funciona es entregar un sistema justo y descubrirlo en invierno.
¿Por qué la temperatura del gabinete define el proyecto?
Acá está el error más caro de estos sistemas, y no aparece en la cotización.
La vida útil de diseño de una batería se especifica a 25 °C. Por cada 8 a 10 °C por encima de esa referencia, esa vida se reduce aproximadamente a la mitad. Un gabinete metálico cerrado, al sol, en un cerro sin sombra, puede trabajar bastante por encima de los 25 °C durante todo el verano.
La cuenta que sale de ahí es incómoda: un banco elegido para durar años puede consumirse en una fracción de ese tiempo, y el reemplazo implica otra vez la camioneta y el medio día.
Por eso, en un sitio remoto, la ventilación del gabinete es parte del dimensionamiento del banco, no un accesorio que se decide después. Ventilar bien suele costar mucho menos que reemplazar baterías antes de tiempo.
¿Qué batería va en este servicio?
Las VRLA GEL de ciclo profundo son las que se usan históricamente acá, y por buenas razones: son selladas y libres de mantenimiento —lo que importa cuando nadie va a revisarlas—, toleran descargas profundas repetidas y se comportan de forma predecible. Las fichas de esta línea declaran justamente ese uso: sistemas solares, telecomunicaciones, estaciones remotas y respaldo continuo.
Las AGM de respaldo no sirven para este servicio. Están diseñadas para estar cargadas y descargarse poco y rara vez, que es exactamente lo contrario de lo que pasa en un sitio off-grid.
El litio LiFePO4 es la otra opción válida, y se justifica sobre todo por dos razones prácticas: pesa y ocupa bastante menos para el mismo respaldo útil —porque admite descargar cerca del 95 % contra el 50 % del plomo—, lo que importa cuando hay que subir el banco a un cerro; y tolera mejor el ciclado diario profundo.
¿Conviene solar o llevar la línea?
La comparación que se hace por reflejo —solar contra tarifa eléctrica— no es la que corresponde en este caso, porque no hay tarifa: no llega la red.
Las dos comparaciones reales son otras. Contra tender la línea, que se mide por kilómetro y en terreno difícil suele superar al sistema completo, con la ventaja adicional de que el sistema no tiene un tendido que se corte con una tormenta. Y contra el grupo electrógeno, donde lo que pesa no es el combustible sino las visitas: cada carga y cada mantenimiento significa mandar a alguien a un sitio que está lejos a propósito.
Ese es el número que cierra la discusión en telecomunicaciones. No el precio del kWh, sino cuántas salidas a terreno se evitan por año.
Preguntas frecuentes
¿Por qué un sitio de telecomunicaciones se dimensiona distinto a una casa?
Porque la carga es constante y no tiene horario. Una casa concentra el consumo a la mañana y a la noche, y tolera que algo se apague; una repetidora consume lo mismo las 24 horas y no tolera apagarse nunca. Eso cambia dos cosas del cálculo: no hay picos que amortiguar, así que el inversor se dimensiona más ajustado, y no hay margen para racionar, así que la autonomía se calcula sobre el peor escenario y no sobre el promedio.
¿Cuántos días de autonomía necesita un sitio remoto?
Más que una instalación con gente. En un puesto habitado, si el banco queda bajo alguien enciende un grupo o corta consumos; en un sitio sin personal no hay nadie para reaccionar, y llegar puede llevar horas o días según el clima y el camino. Por eso se dimensiona con margen sobre los días nublados seguidos que se esperan en el peor mes, y no con el promedio anual.
¿Qué batería conviene para un gabinete de telecomunicaciones?
Las VRLA GEL de ciclo profundo son las que se usan históricamente en este servicio: son selladas, libres de mantenimiento, toleran descargas profundas repetidas y aguantan bien la temperatura del gabinete. Las AGM de respaldo no sirven acá, porque están pensadas para estar cargadas y descargarse poco. El litio LiFePO4 es la otra opción, y conviene cuando el peso o el espacio son un problema, o cuando el sitio es muy difícil de visitar.
¿Cuánto afecta la temperatura del gabinete a la batería?
Muchísimo, y es el error más caro de estos proyectos. La vida útil de diseño de una batería se especifica a 25 °C, y se reduce aproximadamente a la mitad por cada 8 a 10 °C por encima de esa referencia. Un gabinete cerrado al sol en verano puede trabajar bastante por encima de esa temperatura, y ahí un banco calculado para varios años se consume en una fracción. La ventilación del gabinete no es un accesorio: es parte del dimensionamiento.
¿Conviene solar o llevar la línea eléctrica?
La comparación no es contra la tarifa sino contra el costo de tender la línea, que en un cerro o un campo se mide por kilómetro y suele superar al sistema completo. Y contra la alternativa habitual, que es un grupo electrógeno: ahí lo que pesa no es el combustible sino las visitas de servicio, porque cada carga y cada mantenimiento implica mandar a alguien a un sitio que está lejos a propósito.