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Tecnología para seguridad electrónica

Un sistema de seguridad que se apaga con la luz no es un sistema de seguridad. Casi todo lo que proveemos para este sector existe para que el corte no sea la ventana de oportunidad.

Qué empresas entran en esta vertical

Empresas de monitoreo y de seguridad privada, instaladores de alarmas y videovigilancia, integradores de control de accesos, y las áreas de seguridad de industrias, countries, consorcios y comercios.

También los propios comercios y establecimientos que administran su sistema sin intermediario, que son los que más veces descubren tarde que el respaldo del grabador nunca existió.

Qué se cae primero durante un corte

El orden en que un sistema de seguridad pierde funciones durante un corte es bastante estable, y no coincide con el orden en que se lo suele respaldar.

La central de alarma suele tener su batería y aguanta. Las cámaras alimentadas por PoE se caen con el switch. El grabador se apaga de golpe, con el riesgo de corromper la grabación en curso. Y la conexión a internet —router y módem— se cae con el resto, así que aunque el equipo siga grabando, el monitoreo remoto queda ciego.

El resultado práctico: durante el evento que más importa registrar, el sistema deja de registrar. La corrección no es cara, porque el consumo de todo ese conjunto es bajo; lo que falta casi siempre es haberlo previsto.

ElementoQué pasa sin respaldoConsumo típico
Central de alarmaAguanta con su batería propiaBajo, con banco de 12 V
Cámaras PoESe caen con el switch4 a 30 W por cámara
Grabador NVR o DVRSe apaga de golpe; riesgo de corrupción30 a 80 W
Switch PoECorta la alimentación de todas las cámarasSegún el budget PoE
Router y módemSe pierde el monitoreo remoto10 a 20 W entre los dos

Baterías para central de alarma y accesos

La batería de una central de alarma es una VRLA AGM de 12 V, casi siempre de 7 Ah, que es el formato estándar de la industria de seguridad. Las centrales grandes o con muchos sensores y sirenas usan de 9 a 18 Ah.

El reemplazo se define por tres datos que están en la batería vieja: la tensión, los Ah impresos y el tipo de terminal. La tecnología tiene que ser de respaldo —VRLA AGM—, no de ciclo profundo ni de arranque.

La vida útil práctica es de 3 a 5 años, y el calor la acorta: cada 10 °C por encima de 25 °C la reduce aproximadamente a la mitad. Una central montada contra una pared que da al sol dura bastante menos que la misma central en un pasillo interior.

Cámaras para el punto que falta

Trabajamos cámaras Wi-Fi Kaise para los puntos donde no se puede o no conviene tirar cable: interiores, patios, accesos secundarios y refuerzos sobre una instalación cableada existente.

Graban en tarjeta local, así que no dependen de ningún abono mensual, y siguen grabando aunque se corte internet: lo único que se pierde durante el corte de conectividad es la vista en vivo a distancia.

Para exterior, el modelo tiene que declarar grado IP y el rango de temperatura del lugar tiene que verificarse antes de comprar. Los modelos motorizados cubren un ambiente entero desde un solo punto, que en interiores suele ser más eficiente que sumar cámaras fijas.

Respaldo del grabador y de la conectividad

El conjunto que hay que sostener es chico: grabador, switch PoE, router y módem. Sumado rara vez supera unos pocos cientos de watts, y es lo que decide si el sistema registra durante el corte o se apaga con él.

Un UPS interactivo con regulación automática de tensión alcanza para el caso habitual. En instalaciones donde el grabador es crítico o la red eléctrica es muy inestable corresponde online, que además elimina el riesgo de apagado abrupto con grabación en curso.

La autonomía se define por el tipo de riesgo que se cubre. Para el microcorte y la conmutación al generador alcanzan minutos. Para sostener el registro durante un corte prolongado hay que dimensionar el banco contra las horas que la operación necesite.

Respaldo para grabador y equipos de red

Interactivas con regulación automática de tensión para grabador, switch PoE y conectividad. Cuando el registro es crítico, el escalón que corresponde es online de doble conversión.

Cómo trabajamos un proyecto de seguridad

El proyecto se arma por punto a cubrir y por lo que tiene que seguir funcionando cuando se corta la luz.

  1. Relevamiento. Relevamos los accesos y perímetros a cubrir, la instalación existente y qué elementos quedan sin respaldo hoy. Medimos el consumo del grabador, el switch y la conectividad.
  2. Dimensionamiento. Definimos qué se cubre con cámara nueva y qué con reubicación, y dimensionamos el respaldo por el conjunto que tiene que seguir registrando, no por la instalación completa.
  3. Provisión y puesta en marcha. Proveemos cámaras y baterías con stock local, con el formato y el terminal verificados contra el equipo instalado para que el recambio sea directo.
  4. Mantenimiento. Reposición programada de baterías cada 3 a 5 años según la temperatura del lugar de montaje, que es el factor que más acorta su vida.

Preguntas frecuentes

¿Qué batería lleva una central de alarma?

Casi siempre una VRLA AGM de 12 V y 7 Ah, que es el formato estándar de la industria de seguridad. Las centrales grandes o con muchos sensores y sirenas usan de 9 a 18 Ah. El reemplazo se define por la tensión, los Ah impresos en la batería vieja y el tipo de terminal, y la tecnología tiene que ser de respaldo, no de ciclo profundo.

¿Qué pasa con las cámaras durante un corte de luz?

Las cámaras alimentadas por PoE se caen con el switch, y el grabador se apaga de golpe con riesgo de corromper la grabación en curso. Es decir: durante el evento que más importa registrar, el sistema deja de registrar. El conjunto que hay que respaldar —grabador, switch, router y módem— consume poco y es lo que resuelve el problema.

¿Las cámaras Wi-Fi necesitan abono mensual?

No. Graban en tarjeta local, así que el video queda en la instalación y no hay costo mensual. El abono existe solo para el servicio de nube, que es opcional y sirve como respaldo ante el robo del equipo. La cámara además sigue grabando aunque se corte internet: lo único que se pierde es la vista en vivo a distancia.

¿Cuánto dura la batería de una alarma?

Entre 3 y 5 años en condiciones normales. El calor es el factor que más la acorta: cada 10 °C por encima de 25 °C reduce la vida útil aproximadamente a la mitad, así que la ubicación del gabinete importa tanto como la marca. Una central contra una pared soleada dura bastante menos que la misma central en un pasillo interior.

¿Qué UPS conviene para un grabador de video?

Un interactivo con regulación automática de tensión cubre el caso habitual, dimensionado sobre el consumo del grabador más el switch PoE, el router y el módem. Cuando el registro es crítico o la red es muy inestable corresponde online de doble conversión, que además elimina el riesgo de apagado abrupto con grabación en curso.

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