Qué empresas entran en esta vertical
Plantas industriales de proceso continuo y discreto, frigoríficos, molinos, plantas químicas y petroquímicas, talleres de gran porte y cualquier operación donde una parada se mide en producción no realizada.
También las ingenierías y contratistas eléctricos que ejecutan esas instalaciones, que compran por proyecto y necesitan ficha técnica, disponibilidad y respaldo posterior más que precio de lista.
El microcorte es el evento que más cuesta
Un corte largo se ve, se registra y se atribuye. Un hueco de tensión de doscientos milisegundos no aparece en ningún reporte y aun así saca de servicio un variador, reinicia un controlador y detiene la línea. Cuando en una planta hay paradas que nadie sabe explicar, la causa está casi siempre ahí.
La consecuencia no es proporcional a la duración del evento. Lo que cuesta es el arranque: la secuencia de puesta en marcha, el material en curso que se descarta y el tiempo de personal. Por eso el respaldo se dimensiona contra el costo de rearranque, no contra los kWh no suministrados.
El orden de prioridades que sigue casi cualquier planta bien resuelta es el mismo: primero el control y la instrumentación, que es lo que permite una parada ordenada; después los servicios que no pueden interrumpirse; y la fuerza motriz, cuando corresponde, con grupo electrógeno y no con baterías.
| Carga | Cómo se respalda | Por qué |
| Control, PLC, instrumentación | UPS online | Sin él la parada es abrupta y hay que reconstruir el estado a mano |
| Servidores y red de planta | UPS online | Trazabilidad y cierre ordenado de la producción |
| Iluminación de emergencia | Equipo autónomo | Es requisito de evacuación, no de proceso |
| Fuerza motriz, bombas, compresores | Grupo electrógeno | La potencia y la corriente de arranque hacen antieconómico el banco |
| Cámaras de frío | Grupo electrógeno | Necesita horas de autonomía, no minutos |
Los equipos de respaldo, por escalón de potencia
La topología online de doble conversión es la que corresponde en industria: la carga queda alimentada permanentemente desde el inversor, sin tiempo de transferencia, y la salida no depende de la calidad de la entrada. Es exactamente lo que resuelve el problema del microcorte.
El escalón se define por la potencia y por la acometida. Por debajo de unos 10 kVA la monofásica alcanza y es más simple; entre 10 y 20 kVA está la zona de cruce; por encima el mercado es trifásico, porque maneja menos corriente por conductor y admite cables y protecciones más chicos.
En instalaciones con acometida trifásica y cargas críticas monofásicas hay una configuración que se subestima: la tri-mono, que entra en tres fases y sale en una. Reparte el consumo entre las tres fases de la entrada, descarga el neutro y entrega 220 V estándar a la salida.
UPS para instalación industrial
Online de doble conversión de 1 a 600 kVA: torre y rack monofásicos, trifásicas en torre, tri-mono para acometida de tres fases con cargas de 220 V, y modulares que crecen sin parada.
El banco de baterías, que es donde está el costo real
El equipo se compra una vez; el banco se recambia cada tres a cinco años. En la cuenta de diez años el banco pesa más que la UPS, y por eso conviene decidirlo con criterio y no por precio de la primera compra.
La tecnología se elige por el régimen de uso. En respaldo puro, donde las descargas son esporádicas, la VRLA AGM es la opción económica y correcta. En instalaciones que ciclan a diario —solar, respaldo de uso frecuente— el litio LiFePO4 sale mejor por costo por ciclo, porque admite descargar el 80 a 90 % de su capacidad contra el 50 % del plomo.
La variable que más acorta la vida del banco no es la marca sino la temperatura: cada 10 °C por encima de 25 °C la reduce aproximadamente a la mitad. Frente a un historial de reemplazos frecuentes, la primera medición que corresponde hacer es la de la sala, no la del banco.
Bancos de baterías para respaldo industrial
VRLA AGM de las líneas Standard, Long Life y High Rate, con capacidad declarada por régimen de descarga en la ficha. Para instalaciones que ciclan a diario trabajamos litio LiFePO4.
Cómo trabajamos un proyecto de energía
El proyecto arranca por la lista de cargas críticas y por lo que cuesta rearrancarlas. Ese número es el que define cuánto tiene sentido invertir.
- Relevamiento. Medimos el consumo real por carga y por fase, relevamos qué se detiene y qué cuesta volver a arrancarlo, y registramos la temperatura de la sala donde va a vivir el banco.
- Dimensionamiento. Priorizamos las cargas —control primero, fuerza al grupo— y dimensionamos por potencia con margen y por los minutos que hacen falta para cerrar de forma ordenada, no por horas.
- Provisión y puesta en marcha. Proveemos con ficha técnica y stock local, coordinamos la puesta en marcha y dejamos la primera medición de autonomía documentada junto con la configuración de alarmas.
- Mantenimiento. Prueba de descarga anual con informe, medición de tensión por bloque y control de temperatura. El reemplazo del banco se planifica sobre datos, antes de que la falla lo imponga.