Qué instituciones entran en esta vertical
Clínicas y sanatorios, centros de diagnóstico por imágenes, laboratorios de análisis clínicos, bancos de sangre, droguerías con cadena de frío y laboratorios de investigación y control de calidad.
También las áreas de salud de organizaciones más grandes: el servicio médico de una planta, el consultorio de una obra social, el vacunatorio de un municipio. Son instalaciones chicas con exigencias que no bajan en proporción.
Lo que exige la normativa, y lo que exige la práctica
La Resolución 748/2014 del Ministerio de Salud establece que una unidad de cuidados intensivos debe contar como mínimo con grupo electrógeno, y recomienda además sistema de alimentación ininterrumpida propio o fuentes alternativas que aseguren el funcionamiento de los equipos de la unidad. También exige puesta a tierra por jabalina y sistema de protección diferencial.
En la clasificación de áreas médicas, las salas del grupo 2 —terapia intensiva, unidad coronaria, quirófano— son las que llevan equipamiento invasivo en contacto con el paciente. Ahí se suman requisitos que no aparecen en el resto del edificio: alimentación de emergencia, sistema de tierra aislado y conexión equipotencial para evitar el riesgo de microshock.
En paralelo a la norma hay una exigencia práctica que ninguna resolución detalla: la compatibilidad electromagnética. Es la que decide si la UPS puede convivir con el equipamiento de adquisición sin interferir, y se verifica pidiendo el certificado por modelo, no por marca.
| Equipo | Qué se protege | Autonomía típica |
| Monitoreo y bombas de infusión | La continuidad del monitoreo del paciente | 15 a 30 minutos |
| Tomógrafo, angiógrafo, mamógrafo | El estudio en curso y el tubo de rayos | 5 a 15 minutos, o hasta el grupo |
| Analizador de laboratorio | La corrida completa y su trazabilidad | Lo que dure la corrida |
| Conservación de muestras y vacunas | La cadena de frío | Horas: es caso de grupo, no de UPS |
| Servidor e historia clínica | El registro y el cierre ordenado | 10 a 20 minutos |
Respaldo por equipo, no por superficie
El error de dimensionamiento más caro de este sector es elegir la UPS mirando el consumo mensual o la factura. Un tomógrafo en reposo consume una fracción de lo que consume durante la adquisición, y una UPS elegida sobre el promedio funciona perfecto durante meses y se va a protección exactamente en el momento del estudio.
El dato correcto está en el manual del equipo: el fabricante publica el consumo en régimen y el pico de adquisición, que son dos números distintos y los dos hay que cubrir. Sobre el pico se agrega entre 20 % y 25 % de margen.
En equipamiento sensible la topología no se discute: online de doble conversión. La carga queda permanentemente alimentada desde el inversor, sin tiempo de transferencia, con la onda de salida independiente de lo que pase en la entrada.
UPS online para equipamiento médico y de laboratorio
Online de doble conversión en torre y rack, de 1 a 10 kVA, para monitoreo, analizadores, estaciones de informe y servidores de historia clínica. Con certificado de compatibilidad electromagnética por modelo.
Potencia mayor: imágenes y alimentación de piso
Un tomógrafo, un angiógrafo o un resonador entran en otro orden de potencia, y ahí el respaldo se resuelve con trifásica en torre o con equipos modulares cuando hay una segunda sala en carpeta.
La ventaja del formato modular pesa más en un centro de salud que en una oficina: se amplía sumando módulos sobre el mismo bastidor, sin coordinar una ventana de corte con el área médica. Conseguir esa ventana en una institución que atiende es, en la práctica, más difícil que el trabajo eléctrico en sí.
En instalaciones con grupo electrógeno la autonomía es corta a propósito: cubre los segundos que tarda el grupo en tomar la carga, más el margen para terminar el estudio en curso si el generador no arranca.
Respaldo para salas de imágenes
Trifásicas en torre de 10 a 200 kVA y modulares que crecen sumando módulos en caliente, para salas de imágenes y alimentación de piso completo.
Cómo trabajamos un proyecto de salud
El proyecto arranca por el manual de los equipos y por la clasificación de las salas, no por el plano eléctrico.
- Relevamiento. Listamos el equipamiento con su consumo en régimen y su pico declarado, identificamos qué salas son del grupo 2 y verificamos si hay grupo electrógeno y cuánto tarda en tomar carga.
- Dimensionamiento. Dimensionamos por equipo y por sala: potencia sobre el pico con margen, autonomía por lo que hay que terminar o cerrar. La conservación de muestras se resuelve con generador, no con banco de baterías.
- Provisión y puesta en marcha. Proveemos con certificado de compatibilidad electromagnética por modelo y coordinamos la puesta en marcha en ventana acordada con el área médica. Dejamos la primera medición de autonomía documentada.
- Mantenimiento. Prueba de descarga programada con informe. En una institución que atiende, el mantenimiento se planifica: descubrir un banco agotado durante un corte no es una opción aceptable.